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#FMSSANTEFE: MÁS ALLÁ DEL BIEN Y EL MAL

mayo 9, 2019

#FMSSANTEFE: MÁS ALLÁ DEL BIEN Y EL MAL

Por Infranich

Este inicio de temporada -y no sólo la argentina- está signado por el éxito masivo: pues, a diferencia de otros años,  donde la FMS parecía interesarle solo a un sector especializado, ahora mueve un interés mucho mayor y trae con eso una serie de modificaciones vertiginosas. La primera es la gran expectativa que genera y, posteriormente, todas las repercusiones satélites -resúmenes, críticas, opiniones- que inundan la red, pues, la FMS es el lugar en la que se está discutiendo a qué tipo de freestyle aspiramos: ¿Debe ganar el más diestro? ¿El de mayor carácter? ¿El que tenga el mejor día?

Las distintas versiones parecen responder de distinto modo a esta pregunta, pues: si la española parece priorizar lo deportivo, estimulando la regularidad que se manifiesta en la figura de Chuty ; la chilena -siguiendo esta huella-  las técnicas como quedó demostrado con la facilidad que se adaptaron a las pruebas; la argentina y la mexicana parecen estar más atada a lo emocional, tanto, que lo deportivo parece quedarle chico, como si no alcanzara con eso, como si le pidiéramos más, mucho más,  a las batalla y a los MCs, que una simple discusión rimada.

En este límite filoso parece jugarse la FMS Argentina, un espacio en la cual no sólo se enfrentan oponentes sino que éstos representan ideas: a veces similares, a veces contrapuestas. Si la versión española -y, tal vez la chilena- suelen ser, como dijimos, más deportiva, en las versión argentina hay que tener una historia para contar: Papo la encontró en su estilo forrero, casi de trap; Cacha desde el odio ajeno: es el tipo que puede enfrentarse a todo y a todos; Dtoke es el que pone huevos y nunca se achica: el rústico que le puede ganar al talento; Klan es el pibe de barrio, el resucitado que una y otra vez anuncia su vuelta;  Stuart el voluntarioso que se ganó el lugar; Replik, el que se resiste a que las batallas sean relleno y punchline estándar; MKS el gallo de plaza; Trueno, el MC completo pero maldecido por no poder plasmar todo ese talento en resultados; Nacho sigue siendo el nuevo; Sub parece perfilarse como revelación.

Retomando los conceptos puestos en cuestión, la FMS Argentina -posiblemente toda la escena  tienda a esto en los próximos años-  está configurada a partir de personajes (sean reales o ficticios)  y las narrativas que surgen de los cruces que se dan entre éstos. En esta misma dirección, la versión mexicana también pareció apoyarse en este tipo de narrativas en la que, por ejemplo, el público parecía rapear por la voz de Potencia y Zticma como representantes de la plaza y, como tales, de una historia para contar en la pantalla. De este modo, las batallas se vuelven historias: un enfrentamiento entre Chuty y Aczino es una lucha entre dios y el diablo, una entre Force y Bnet entre vieja y nueva escuela, y así, tanto, que en la última Pangea, por ejemplo, el público gritó por la justicia en un drama en la que los jueces no parecían entender que lo justo era ponerle punto final a ese relato: el triunfo de los “tongeados”.

Esto, la gran capacidad de narrar, es la gran característica de la FMS Argentina: pues, cada enfrentamiento es la lucha de personajes e ideas que generan relatos emocionantes. En este sentido, la segunda jornada promete varias historias: el más talentoso, Trueno, contra Dtoke, el de mayor carácter; Sub, la revelación, contra un MKS que posiblemente lo lleve al pantano del barrio; el humano, demasiado humano de Klan contra el académico, el vanguardista de Replik; Cacha y toda su historia con viento desfavorable, contra el pibe humilde, Stuart, que se ganó el lugar cuando nadie lo conocía; y finalmente, la revancha entre el Goliat de Papo y el David de Nacho que se postergará, y, en cambio: veremos a Nacho enfrentarse a la promesa Zaina. ¿Qué relatos surgirán de estos enfrentamientos? Lo veremos en muy pocos días.

MKS vs Sub: la araña y su red.

El debut de Sub fue inmejorable, llegó casi siendo un desconocido y, treinta minutos después, se convirtió en candidato de la segunda temporada. A pesar de que es un enunciado muy apresurado e irresponsable, el sentimiento popular pareció determinarlo así. Más allá de esta emoción desbordada y, por lo tanto, poco confiable, Sub se presentó como un recambio de importancia en un año de grandes pérdidas. En el máximo de especulación, algunos hablan del parecido físico con Wos y enarbolan teorías sobre la importancia de esto. Sea como sea, en esta segunda fecha deberá confirmar esas impresiones ante un MKS muy difícil: un tipo de gallo que suele atacar a partir de los puntos débiles del adversario, y, como si  se tratará de una araña y su red, establece una trampa estratégica difícil de desarmar. En este sentido, Sub tendrá que intentar no dejarse atrapar por las tretas de un MC que se las suele ingeniar para llevar la discusión a un terreno propicio. MKS, por su lado, deberá resistir a los fuertes golpes de un Sub que no solo golpea de manera rotunda sino que también puede fluir usando el doble tempo como recurso. En los papeles, tenemos un MC como Sub que intentará conectar algunos punchline letales contra un MKS que buscará una disputa más embarrada, más táctica que frontal como suele hacerlo. En este sentido, si logra bloquear los golpes directos de Sub, podrá dominarlo, si no lo hace, le resultará muy difícil frenar las embestida de un freestyler que -si bien no se limita a este único recurso- se perfila como un MC hardcore.

Cacha vs Stuart: contra todos los pronósticos.

En la temporada pasada se encontraron en la primera fecha y se la llevó Cacha porque logró una batalla muy regular ante un Stuart que debutaba en la liga y no la pudo conseguir. Mucho tiempo pasó entre aquel enfrentamiento y el que tendremos en Santa Fe, tanto, que parece mucho más que un año. Y no sólo para Stuart que logró darse a conocer, llegar a la final de la Batalla de los Gallos, y terminar una temporada muy adaptado al formato; sino también para un Cacha que pareció encontrar un camino de éxitos al inicio de este año. Stuart cuenta como punto a favor que la jornada será en su provincia y, posiblemente, tenga el aliento de su público. Sin embargo, la batalla promete ser un enfrentamiento cerrado entre dos gallos regulares que suelen caracterizarse por la concentración y un hándicap equilibrado. Si Cacha logra llevarlo al terreno técnico posiblemente saque algunas ventajas, aunque, el año pasado Stuart fue creciendo exponencialmente en el uso de skills y flow; si por el contrario, se disputa en el terreno del ingenio, el santafesino, quizás, logre mejores argumentos.

Klan vs Replik: real vs real.

Esta batalla enfrentará a dos freestylers muy distintos pero, a su vez, con algunos puntos en común: el primero es que ambos parecen apostar a un freestyle -como ellos mismos llaman- real o, dicho de otro modo, cien por ciento improvisado: Klan apostando a la creatividad del momento como aliado, incluso, hasta estirando o desfondando las estructuras para que el significado entre en las palabras; Replik jugando con procedimientos (one-two, paranomasia, rima interna, etc.) que proliferan en derivas como si el lenguaje fuese una enredadera, y no, un simple instrumento de correspondencias entre forma y contenido. Pues, si los MCs -como cualquier artesano de la oralidad- generalmente suelen apoyar sus performance en modelos que le permiten realizar sus improvisaciones, tanto Klan como Replik suelen desestimar estos recursos. La consecuencia es que este riesgo trae como consecuencia fluctuaciones en el rendimiento: o muy altos o muy bajos. Esta irregularidad parece inevitable de sus estilos y los vuelve freestylers difíciles de predecir: si están en un día bueno muy difíciles de vencer, si no lo están, mucho más accesibles. Si tenemos en cuenta la temporada pasada, Replik dio la sorpresa ganándole a los dos punteros y terminó en el cuarto puesto, Klan tuvo más dificultades y terminó en la zona de descenso. A pesar de esto, en la primer fecha vimos a un Klan más concentrado que sobre el final del año pasado. En una entrevista que le realicé para mi canal, me aseguró que se ve muy bien para esta temporada, que tuvo más tiempo para prepararse, para afinar su búsqueda y, como es su costumbre, prometió encarar el desafío de manera más profesional.

Nacho vs Zaina: esta y otras FMS.

Por razones personales, la batalla de Papo contra Nacho se postergará. En su lugar tendremos un enfrentamiento exhibición entre el recién ascendido y Zaina. Muchos van a ser los condimentos, el principal es jugar con la posibilidad de ver a Zaina en el formato, luego de la exitosa gira hecha en verano por Latinoamérica, fantaseando – quizás- con la posibilidad de tenerlo en la liga en los próximos años. Para Nacho va a ser una gran oportunidad de ir afianzándose más en el formato y, a su vez, supondrá un gran desafío enfrentar a un gallo como el quinceañero que suele ser muy apoyado por el público. En esta dirección, la batalla le servirá como ensayo para ir ajustando la infinidad de requisitos que exige la versión argentina, porque -como dijimos- no basta con rapear bien, sino que  también hay que hacerlo de manera regular, usando variedad de recursos, y no sólo esto, sino que hay que lograr transmitir un estilo ante un público exigente que espera mucho más de los MCs argentinos que del resto de las plazas.

Trueno vs Dtoke: habilidad o carácter.

Esta batalla promete ser una de las más picantes de la noche. En principio, porque los estilos de estos MCs son antagónicos: por un lado,  Dtoke es un gallo de pareados elementales y muy -pero muy- potentes; por el otro, Trueno es un MC completo que puede usar toda la variedad de recursos y hacerlo bien en toda esta amplitud. Si bien Trueno parece no poder materializar en resultados este potencial, jornada tras jornada suele alcanzar puntajes planilla muy altos; Dtoke, en cambio, suele maximizar su efectividad a pesar de que la planilla y las pruebas piden algo más que punchline. El año pasado se enfrentaron en Rosario y ahora se vuelven a enfrentar en Santa Fe, en aquella oportunidad fue triunfo de Trueno; pero esta vez, aunque sea en la misma provincia, el escenario parece completamente distinto: Dto estaba un proceso de mala racha en el torneo y no conseguía ganar, luego, sobre el final del mismo, lo vimos muy concentrado ganándole a Replik (uno de los punteros) y a aplastando a Klan. Al inicio de esta lo vimos, además,  ganándole al favorito Papo y la leyenda de campeón parece volver a instalarse. Esta segunda fecha será clave para ver si Dto puede seguir esta seguidilla de buenos resultados en un torneo que, en principio, no lo favorece. Trueno, por el contrario, deberá encontrar un modo de capitalizar sus recursos en un torneo que intenta, justamente, freestylers completos y con su tipo de variedad. Esta paradoja es la que hace que la liga sea tan emocionante, pues, en definitiva, la FMS es un torneo que  propone un doble desafío: en principio, con uno mismo, con las pruebas y la regularidad; en segundo término, con los adversarios en general, y el ocasional de cada fecha.

 

Epílogo: más acá del bien y del mal.

El hip hop tiene su origen en lo cerrado del barrio y fue durante muchísimo tiempo una cultura a ras del suelo donde el criterio se basaba en el respeto y reconocimiento como valores estructurales. Respeto entre pares y reconocimiento mutuo en una sociedad que los marginaba. Este aspecto sociológico suponía un hacer que funcionaba como válvula de escape, como tabla de salvataje para adolescentes que se encontraban afuera del sistema. Todas las experiencias que surgían de esa olla -desde aprender del otro cuestiones básicas de amistad, humanas, a pasar horas tratando de dominar los sonidos salvajes de la lengua- son el hip hop. El éxito masivo parece trasplantar esos valores a otro ámbito y esto supone un gran riesgo de pérdida del sentido original. Como antecedente de este pasaje podemos hablar del fenómeno bling bling que se dio con la nueva escuela, donde el sistema le ofrecía dinero a los artistas a cambio de dignidad. En este sentido, este fenómeno hacía que los raperos pasarán de la extrema pobreza a la exhibición de la riqueza.  Sin dudas, el mercado inyectaba la noción de éxito en una cultura que había nacido a espaldas de ese tipo de incentivos y, al insertarlo, lo volvía un producto más del mercado. El poder se maneja más allá del bien y del mal, solo quiere poder y no le importan los medios sino los fines, y los fines son -irremediablemente- dinero: solo dinero, mucho dinero. El hip hop, en cambio, nació como contrapoder, un lugar distinto con valores distintos. Me gusta remarcar este aspecto de hip hop como cultura de resistencia que se niega a la sumisión de ese mercado. Este tipo de resistencia, creo, lo encontramos en la FMS y, sobre todo, en la argentina: por un lado, a partir de una organización que busca elaborar un dispositivo que conserven a  esa cultura nacida en la plaza; por el otro, una serie de MCs que se apasionan, conservan, disputan, una serie de valores que no se pueden comprar, que son un más acá, no un simple producto para poner a  la venta.

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