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RECORDANDO A GRUPOS HISTÓRICOS: WU-TANG CLAN

julio 9, 2020

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RECORDANDO A GRUPOS HISTÓRICOS: WU-TANG CLAN

«Si vives la derrota, no eres derrotado. Si eres golpeado pero adquieres sabiduría, has ganado. Piérdete para mejorar. Sólo cuando nos lanzamos al autodescubrimiento, encontramos quiénes somos realmente.»

Muchos podrían atribuir esta frase a un cultivado maestro Zen. O a un célebre escritor. Tal vez a un filósofo. No obstante, tras esta inspiradora y reflexiva cita se encuentra un humilde colectivo de raperos que revolucionó el panorama del hip hop con sonidos minimalistas y ásperos, una filosofía influida por las artes marciales y una visión empresarial nunca antes vista. Su nombre es Wu-Tang Clan y en el artículo de hoy de la serie Recordando a grupos históricos, repasamos la brillante carrera que coronó a este mítico grupo como una de las piezas clave de la música moderna.

Hip hop con un toque de Kung Fu

Estamos a finales de los 70 y principios de los 80. La discriminación racial y las injusticias políticas en EEUU se reflejan en núcleos urbanos como la ciudad de Nueva York. En sus calles, gente como Grandmaster Flash, Afrika Bambaataa o Kool Herc dan pasos técnicos y artísticos esenciales para el inminente nacimiento del movimiento hip hop.

Mientras tanto, en los humildes cines de barrio neoyorquinos las películas chinas de estudios como Golden Harvest y Shaw Brothers expanden la filosofía del kung fu y sus técnicas milenarias. La admiración por la cultura de los samuráis y de los templos shaolín gana popularidad entre muchos niños de los 80. Entre ellos, los nueve integrantes de lo que más tarde se convertiría en Wu-Tang Clan, los MCs RZA, GZA, Ol’ Dirty Bastard, Method Man, Raekwon, Ghostface Killah, Inspectah Deck, U-God y Masta Killa.

Los años pasan, los niños crecen y llegan los años 90, una época en la que arranca la famosa Edad Dorada del hip hop con álbumes como “Fear of a Black Planet” de Public Enemy o “Amerikkka´s most wanted” de Ice Cube. El Rap está en plena ebullición y, a esta altura, triunfar no es fácil cuando compites contra gente como Nas, Notorius o 2Pac. A menos que te llames Wu Tang Clan.

La unión hace la fuerza

Staten Island es el distrito neoyorquino que vio nacer a Wu-Tang Clan como agrupación. Y es que, a pesar de que todos sus futuros integrantes ya estaban activos en el circuito underground del rap de la ciudad, los esfuerzos individuales de cada uno de ellos apenas podían hacer frente a los famosos raperos de la época.

Así que, liderados por las figuras de RZA y GZA, el grupo nació como un proyecto único y completamente diferente a lo visto hasta entonces en la industria musical. Eso sí, los arranques fueron duros. De hecho, si uno profundiza más en su historia, puede encontrar increíbles anécdotas que cuentan cómo los músicos se dejaron la piel para sacar adelante el que sería su primer trabajo Enter the Wu-Tang (36 Chambers) en 1993: desde presentarse en los estudios discográficos vestidos con los monos y caretas que más tarde aparecieron en la portada del disco, hasta trapichear con droga para poder pagarse la producción de este primer trabajo. Algo que para nada resulta descabellado, ya que si alguien mantenía la esencia cruda y realista del Gangsta Rap y del underground de la época, era Wu-Tang Clan (y no otros raperos que viajaban en limusina, vestían colgantes de oro y hacían superproducciones).

Leyendas aparte, lo que es un hecho es que este primer disco fue una revolución sin precedentes. A nivel lírico, fue súper gratificante escuchar un trabajo que aunaba tantos estilos diferentes (lo chulesco de Ghostface Killah, lo sarcástico de Ol’ Dirty Bastard, o lo introspectivo de Inspectah Deck) mezclados en un innovador mosaico plagado de metáforas que hacían referencia a las artes marciales, el ajedrez o los conflictos bélicos.

Además, a nivel musical el grupo dio una vuelta de tuerca al panorama, implantando una técnica de sampling que, ante la falta de presupuesto, seleccionaba trozos de canciones clásicas de soul y funky de los 40, 50 y 60 para elaborar ritmos lentos e hipnotizantes que contrastaban con las bases rápidas heredadas de los 80. Un método que influyó en gran medida a artistas posteriores de primera línea como Dr. Dre o Jay Z, entre otros.

Esta amalgama de novedades y frescura recién bautizada como Wu Tang Clan, llamó poderosamente la atención de las discográficas. Sin embargo, el grupo tardó más de lo esperado en firmar su primer acuerdo musical. Y esto se debe a que RZA, líder creativo y empresarial del grupo, buscaba un tipo de contrato muy concreto.

El plan de los 5 años

Durante los años 90 los contratos entre bandas y discográficas eran difusos y abusivos. El visionario RZA trazó un brillante plan que consistió en elaborar un contrato que involucrara al grupo como conjunto, pero no a sus integrantes como entidades individuales. De esta manera, cada uno de los raperos de Wu-Tang Clan podría tener su propia carrera y sus propios contratos de forma paralela a la del grupo.

A día de hoy, este hecho puede parecer algo completamente normal, pero lo cierto es que en aquella época fue algo innovador que a RZA le costó mucho lograr. Tras duras negociaciones, llegó a un acuerdo con la prestigiosa RCA Records y, aunque firmaron contrato, la discográfica apenas facilitó ayuda para la grabación del primer disco.

El plan de RZA era el siguiente: primero, lanzar el primer disco como crew. Más tarde, que cada uno de los raperos sacaran sus trabajos a nivel individual. Y por último, volver con más fuerza para trabajar todos juntos en un segundo disco. Y funcionó. Enter the Wu-Tang (36 Chambers) se hizo sin recursos y fue precisamente eso lo que le otorgó ese sonido característico del underground neoyorquino de cassete que los diferenció de las superproducciones de la época. Y su segundo álbum, Wu-Tang Forever (1997), es una obra maestra del hip hop distinguida por ser una superproducción con esencia underground que cuenta con las mejores letras del grupo y de la historia del hip hop.

Un icono del movimiento

Con un total de 5 álbumes grupales, numerosos individuales, diversos galardones, su propia línea de ropa y hasta un juego para Play Station, entre otras muchas cosas, Wu-Tang Clan se erige en el Olimpo del hip hop como el grupo más revolucionario de los 90. Y, según muchos, la crew más importante de todos los tiempos. Y es que, como ellos mismos dirían, “cuando amas lo que haces, lo más probable es que todo salga decente”.

Artículo redactado por Álvaro Pumares, miembro de la Urban Roosters Army.

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